La expresividad narrativa, a través de una treintena de bronces del escultor gallego, puebla los espacios de la Galería Marlborough

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Espejismos, como Fernando Castro anuncia en el texto introductorio del catálogo, “las obras extraordinarias de Leiro alegorizan la condición del artista, el sujeto que bucea en la sima de sus obsesiones y, al mismo tiempo, se encuentra tensado, vale decir en constante desequilibrio, en pos de la mirada ajena, esa que abrirá la dinámica del sentido”.
Las criaturas de bronce pasan a poblar e inundar con su hábil expresividad narrativa el espacio de la Galería, desde las imponentes piezas monumentales como Narciso o Simeón El Estilita, hasta los pequeños bronces de la serie Cabeza, El Centaurrato o sus personalísimos Quijotes. Sin olvidar, la única pieza de madera de la exposición, la sugerente Barbara’s Barbeque.
A través de estas esculturas se despliega el particular universo habitado de Leiro en el que se enmascara el sentimiento trágico con el ingenio cómico, mezcla lo dramático con su peculiar pulsión vitalista, de la misma manera que logra hacer convivir la gravedad con la ligereza.
Francisco Leiro (Cambados, Pontevedra 1957) se inició en la escultura de manera autodidacta. Posteriormente se trasladó a Santiago de Compostela para aprender el trabajo de la piedra en la Escuela de Artes y Oficios. Después de realizar tres cursos en Santiago, viajó a Madrid donde asistió a clases de dibujo y modelado en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando. Celebró su primera exposición en la Sociedad Cultural de Cambados en 1975. Durante esta etapa formó parte del grupo Foga, y se acentuó en su escultura la influencia surrealista y participó en varias muestras tanto colectivas como individuales. A comienzos de los años ochenta participó en las colectivas Atlántica, que aglutinaron a una generación emergente de artistas que en la década de los ochenta renovaron la plástica en Galicia. Tras exponer en Italia y Francia, en 1990 presenta su obra en la Marlborough Gallery de Nueva York, donde volverá a exponer en 1992, 1998 y 2004.
Entre las exposiciones individuales más recientes cabe destacar: Dolor de Ropa en la Galería Marlborough Madrid (2003), la muestra itinerante (Galería Nacional de Arte Extranjero de Sofía -Bulgaria- y Museo Nacional de Bellas Artes de Santiago de Chile) organizada por SEACEX (2003 y 2004), Leiro en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (Madrid, 2004), Diálogos de Silencio (Dag Hammarskjold Plaza, Nueva York, 2005), Caracteres (Instituto Cervantes, Nueva York, 2005), Compaña (Galería Marlborough Madrid, 2006) y El Jardín de las Delicias. El Romeral de San Marcos (Segovia, 2007).
Asimismo su obra está presente en numerosas colecciones públicas de todo el mundo, entre las que se puedecitar: Akron Art Museum (Ohio), Asociación de Amigos del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (Madrid), Centro Cultural São Lourenço (Almancil), Centro Gallego de Arte Contemporáneo (Santiago de Compostela), Colección-Fundación Caja de Madrid, Colección Fundación Coca-Cola (Madrid), Colección Fundación La Caixa (Barcelona), Grounds for Sculpture (New Yersey), Instituto del Crédito Oficial (ICO, Madrid), Museo de Arte Contemporáneo (Barcelona), Museo de Arte Contemporáneo Patio Herreriano (Valladolid), Museo de Bellas Artes de Álava (Vitoria), Museo de Castrelo (Vigo), Museo Marugame Hirai (Kagawe, Japón), Stedelijk Museum (Amsterdam), Fundación Caixanova (Vigo), etc.
Entre sus numerosas obras públicas cabría destacar: Mis Sofás (Pontevedra, 1988), Sireno (Vigo, 1991), Homenaje a Castelao (Alameda, Santiago de Compostela, 1995), Miarritz (Biarritz, 1997), Marzo del 73 (Fene, A Coruña, 1997), Astronauta (Valdemoro, 2001) o Vértigo (Autovía M50, Madrid, 2004). Recientemente se ha instalado en Torre Espacio (Cuatro Torres, Madrid) su obra Simeón sentado.